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Líneas de actuación del farmacéutico ante la Diabetes

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Cuando hablamos de diabetes en la farmacia, vemos que la botica cumple una función importante más allá de la dispensación de medicamentos y la venta de productos como las tiras reactivas o los glucómetros. El farmacéutico será una pieza clave en el proceso que va desde que una persona es diagnosticada de diabetes hasta que se adhiere a su tratamiento. Por ello, hoy te hablamos de las líneas de actuación del farmacéutico ante pacientes que presentan esta patología.

La diabetes es una enfermedad caracterizada por un nivel alto de glucosa (azúcar) en sangre. Esto puede ser causado tanto por la falta de insulina como por un uso incorrecto de la misma por parte de nuestro organismo. Principalmente, encontramos dos tipos de diabetes: la diabetes tipo 1 y la tipo 2, aunque existen otras como la diabetes gestacional (aquella que aparece en el embarazo). La diabetes del tipo 1 es aquella que tiene lugar cuando el páncreas no produce la cantidad necesaria de insulina. Por el contrario, la del tipo 2 consiste en la resistencia de nuestro cuerpo a la insulina, lo cual puede estar acompañado además por una reducción en la cantidad generada. Este último caso, la diabetes del tipo 2, es la más habitual.

Síntomas de la Diabetes

Antes de hablar de la actuación farmacéutica ante la diabetes, nos aproximaremos al inicio del proceso: la aparición de señales que hacen saltar las alarmas. Entre los principales síntomas que puede presentar una persona diabética encontramos los siguientes:

  • Excesiva necesidad de orinar.
  • Aumento de la sed o el apetito.
  • Fatiga o cansancio.
  • Pérdida de peso.
  • Hormigueo en los pies o manos.
  • Visión borrosa.
  • Aumento de infecciones.
  • Dificultad para la cicatrización de las heridas.

La aparición de alguno de estos síntomas de por sí, no confirma nada, por lo que será necesario hacer un análisis para diagnosticar la diabetes. La prueba consistirá en medir los niveles de azúcar en sangre, y en algunos casos será necesaria la confirmación mediante un segundo análisis.

Tratamiento de la Diabetes

Una vez que el paciente es diagnosticado de diabetes, se le indicará un tratamiento que permita controlar la enfermedad y el nivel de glucosa, así como evitar la aparición de complicaciones y mejorar su calidad de vida.

Los diferentes tratamientos farmacológicos abordarán la diabetes de distintas maneras. Algunos de ellos irán dirigidos al problema de producción de insulina. Otros, incidirán en el elevado nivel de glucosa o su absorción. Por último, algunos se centrarán en la resistencia de nuestro cuerpo a la insulina producida. Sea cual sea el tipo de tratamiento, deberá ser individualizado para cada paciente. Dentro del tratamiento farmacológico, encontramos dos grandes grupos de fármacos:

  • Fármacos no insulínicos. Pueden ser antidiabéticos orales o inyectables. Es el principal tratamiento indicado para la diabetes del tipo 2.
  • Insulina. El uso de insulina es el tratamiento por excelencia en los casos de diabetes del tipo 1, donde el paciente tiene problemas para producirla. Se utilizará en pacientes de diabetes del tipo 2 cuando no se consigue controlar la enfermedad mediante fármacos no insulínicos.

Autocontrol del paciente con Diabetes

Como indica el CGCOF en su guía de abordaje de la diabetes, en paralelo con el tratamiento será esencial que haya un autocontrol por parte del paciente, lo que reportará beneficios para él. El autocontrol se basa en la implicación de la persona en su enfermedad mediante el cuidado de aspectos como su dieta, actividad física, tratamiento y el autoanálisis

El autoanálisis, que puede confundirse con el autocontrol, es el seguimiento que hace el paciente de su diabetes mediante el registro de sus valores de glucosa en sangre. Su realización o no, al igual que su frecuencia, dependerá de cada caso. Sin embargo, para que el paciente pueda llevar a cabo el autoanálisis, deberá contar con unos conocimientos sobre la propia diabetes y el procedimiento de medición. Tendrá que conocer cómo utilizar el glucómetro y revisar su correcto funcionamiento. Para ello, contará con la ayuda y el consejo del personal sanitario en sus distintas ramas, incluído el farmacéutico.

El papel del farmacéutico ante la Diabetes

Como ya íbamos anticipando, un paciente que presenta esta enfermedad, se apoyará en los distintos perfiles sanitarios para controlar y mejorar su diabetes. Pero concretamente… ¿Cuáles serán las funciones del farmacéutico? A continuación te contamos las 5 actividades claves que realizará el farmacéutico para abordar los casos de esta patología.

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1. Educación terapéutica

Uno de los aspectos más importantes cuando un paciente es diagnosticado de diabetes, es su educación terapéutica. Como farmacéuticos, debemos ayudarles a que conozcan la enfermedad que padecen y las medidas deben adoptar para evitar complicaciones en un futuro. De esta manera, no solo se evitan casos graves que requieran hospitalización o intervención médica, sino que se consigue una mayor concienciación acerca de la diabetes. 

La educación que el farmacéutico le aporta al paciente, además, va a ser útil a la hora de mantener bajo control la diabetes. Para ello, el bata blanca resolverá sus dudas sobre el tratamiento o sobre el uso de las herramientas de medición, en el caso de que el paciente realice el autoanálisis.

2. Modificaciones del estilo de vida

Tal y como ocurre en el caso de la educación terapéutica, el farmacéutico será la persona perfecta para ayudar al paciente a modificar su estilo de vida. La cercanía y el fácil acceso a la farmacia contribuyen a que la botica sea el sitio ideal al que acuda el paciente en busca de asesoramiento. Nosotros, los farmacéuticos, recomendaremos hábitos saludables que debe incorporar a su día a día para mejorar la calidad de vida, y les ayudaremos a cumplirlos. Esto cobra una mayor importancia en enfermedades como la diabetes, que acompañará al paciente durante toda su vida. 

Los principales hábitos que el farmacéutico ayudará a adoptar son:

  • Dieta saludable.
  • Realización de ejercicio físico.
  • Adhesión al tratamiento.
  • Otros hábitos: como por ejemplo, el cuidado de los pies, que tiene una gran importancia en el caso de los diabéticos.

3. Dispensación de la medicación

El siguiente punto de actuación del farmacéutico, y el que nos resulta más obvio, será la dispensación de la medicación que necesita el paciente. Pondremos a disposición del cliente los medicamentos necesarios para su tratamiento, al igual que nuestros consejos sobre su posología.

4. Seguimiento del tratamiento

Una vez que el paciente ya cuenta con un tratamiento indicado para él, y que comienza a cumplirlo gracias a los medicamentos y productos dispensados en la farmacia, será necesario realizar un seguimiento.

Si bien será el médico quien lleve a cabo el seguimiento del estado de salud del paciente y el progreso de su enfermedad, los farmacéuticos evaluaremos el uso de la medicación y cualquier problema que pueda surgir con ella (efectos secundarios, complicaciones, uso incorrecto, falta de adherencia al tratamiento, problemas en el autoanálisis, etc.). 

5. Derivación a atención primaria

Por último, el farmacéutico deberá conocer las líneas rojas de derivación médica en el caso de los pacientes con diabetes. Algunas de estas líneas rojas serán los episodios hipoglucémicos, la aparición frecuente de infecciones, heridas que no llegan a curarse, edemas, problemas en los pies, hipertensión y reacciones adversas.

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